Un animal devoro su cara a los 3 meses de nacer, 11 años después esta cirugía cambio su vida

Los padres de Charlotte Ponce estaban muy contentos de poder darle la bienvenida al mundo.

Ellos la adoran y cuando estaba recién nacida, la cuidaban con mucha diligencia. No obstante, poco después de cumplir los 3 meses, ocurrió una tragedia de la que se acordaría de por vida.

Con solo mirarse al espejo, recordaría lo que pasó aquel día que desfiguró su cara. Sucede que cierto día, los padres de la niña la dejaron durmiendo en su cunita con su biberón de leche.

Al quedarse dormida, un poco de leche le calló sobre la cara. Este olor llamó la atención de la mascota de la familia, un mapache. Entonces este se subió a la cuna y sucedió la gran tragedia. Este animal empezó a comer la cara de la indefensa bebé.

En el ataque, la niña perdió su oreja derecha, la nariz, parte de su mejilla y el labio superior. Cuando las autoridades se enteraron del asunto, decidieron intervenir en el caso. Como resultado, los padres de la niña perdieron la custodia tanto de la niña como de su hermano mayor. Ambos fueron entregados a otros miembros de la familia, Sharon y Tim Ponce.

Se intenta reconstruir su cara

“En un intento por devolverle su cara, la pequeña fue sometida a incontables cirugías reconstructivas. Sin embargo, en ninguna de ellas, la niña se quejó” – dijo el Daily Mail. Su fuerza de voluntad demostraba que estaba decidida a reconstruir su cara a como dé lugar.

El principal medico de Charlotte, la Dra. Koongkirt Chaiyaste, ha trabajado con ella por 5 años. Ya para el año 2003, cuando la niña contaba con 11 años, la Dra. Chaiyaste se empezaba a preparar para la mayor hazaña en toda su carrera. Ella lideraría el equipo que haría la cirugía reconstructiva de la niña.

Ya lo había planeado todo muy bien. En primer lugar, extraerían cartílago de las costillas de la niña para ponerlo en su brazo. Allí, la nueva oreja comenzaría a desarrollarse. Cuando se hubiera terminado de formar, la misma se trasplantaría a su lugar. De esta manera, lograría replantar en su lugar la oreja que la niña había perdido en el accidente.

La niña cumple uno de sus sueños

La buena noticia es que la operación fue todo un éxito, y la niña era la más contenta por esto. Nunca antes Charlotte había podido usar pendientes, aretes o zarcillos. Sin embargo, poco después de cumplir sus 14 años, la niña ya tenía 2 orejas para hacerlo libremente. Desde pequeña había coleccionado 50 parejas de pendientes para usarlos en el momento adecuado.

Gracias al gran talento y la dedicación de estos doctores, Charlotte puede sentirse igual a sus compañeras. Ya no le falta una oreja y puede usar pendientes como todas las demás. Pero esta no fue la única reconstrucción a la que se sometió la niña. Tiempo después también hizo lo mismo con su nariz y su mejilla.

Todas estas cirugías reconstructivas han significado mucho para Charlotte. Ella nunca perdió las esperanzas y siempre tuvo mucha fuerza para enfrentarse a su realidad. Ahora, dice que cuando sea grande quiere convertirse en Ingeniera Biomédica. De esta manera, podrá ayudar a otras personas que por alguna razón hayan perdido parte de su cara o cuerpo.

No hay dudas que, desde pequeña, esta niña ha sido toda una guerrera. Su actitud y perseverancia es un ejemplo para todos nosotros. Su gran fuerza de voluntad nos ha inspirado a nosotros y puede inspirar a muchos más. Por eso, comparte esta historia en tus redes sociales para que otros también la conozcan.

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